Contenido automático
para posicionar de verdad
Cada pieza se documenta, se mide contra las reglas que deciden si posiciona y se reescribe si no las cumple. Después se publica en tu web, en tus idiomas y en tus redes. Tú no tocas nada.
La primera pieza es gratis · Sin darnos las claves de tu web · Idiomas y redes incluidos
Contenido 100% optimizado
que impulsa tu posicionamiento
No es publicar por publicar: es construir, semana a semana, las razones por las que Google decide enseñar tu web antes que la de al lado.
Comprobado sea cual sea tu sector
Quien busca un abogado empieza preguntándole a Google si tiene caso.
Apareces antes de la consulta
Nadie busca «despacho de abogados» primero: busca si puede reclamar, cuánto tarda y qué le va a costar. Ahí se decide a quién llama.
Autoridad por materia
Las piezas de una misma área se enlazan entre sí, así que Google entiende de qué sabes: laboral, extranjería o concursal, no «derecho» en general.
Visitas que no se apagan
El anuncio deja de traer clientes el día que dejas de pagarlo. Un artículo bien posicionado sigue trayéndolos meses después.
Al día con la norma
Cada pieza se documenta con fuentes reales antes de escribirse. Una reforma o un cambio de criterio no te pilla con el blog de hace dos años.
Sin quitarte horas facturables
Escribir un artículo decente son cuatro horas que no facturas. Aquí solo apruebas el tema y lo revisas si quieres.
Lleva a tus áreas de práctica
Cada pieza enlaza a la página del servicio que toca, que suele ser la que menos visitas recibe de toda la web.
El paciente llega con el síntoma escrito en el buscador, no con el nombre de tu clínica.
Te encuentran por el síntoma
Tu web ya sale si buscan tu clínica. Faltan las decenas de búsquedas de quien tiene la molestia y todavía no sabe a quién acudir.
Cada tratamiento, su bloque
Un artículo suelto compite consigo mismo. Varios sobre el mismo tratamiento, enlazados, construyen la autoridad que Google premia.
Pacientes que no dependen del anuncio
La campaña trae citas mientras pagas. El contenido posicionado sigue trayéndolas cuando la paras.
Constancia sin depender de la agenda
Lo que mueve posiciones es publicar cada semana durante meses, y eso no sobrevive a una semana de consulta llena.
Explicado para el paciente
Sin jerga y sin promesas: qué es, cómo se trata y cuándo conviene consultar. Es lo que convierte una visita a la web en una cita.
Lleva a tus tratamientos
Cada pieza enlaza a la página del tratamiento o de la unidad, que es donde se pide la cita.
Tu comprador compara en Google antes de pedir presupuesto.
Búsquedas técnicas, tráfico cualificado
Poca gente busca tu producto por su nombre técnico, pero la que lo hace está comprando. Ahí es donde hay que estar.
Autoridad en tu especialidad
Las piezas de una misma línea de producto se enlazan entre sí: así se entiende que dominas ese proceso y no que vendes de todo.
Presencia que no se paga por clic
Un anuncio en tu sector es caro y se apaga al dejar de pagarlo. El contenido sigue trayendo consultas meses después.
Ciclos largos, presencia continua
Entre la primera búsqueda y el pedido pasan meses. Publicar cada semana es lo que hace que sigas ahí cuando por fin deciden.
Sin robarle tiempo a la ingeniería
Quien sabe escribir de esto en tu empresa es quien menos tiempo tiene. Por eso el blog lleva un año parado.
Contenido que sostiene el catálogo
Las piezas enlazan a tus fichas y a tus páginas de servicio, que es lo que las saca de estar huérfanas y sin visitas.
La ficha vende; el contenido trae a quien todavía no sabe qué comprar.
Rellena lo que la ficha no cubre
Una ficha responde a quien ya sabe qué quiere. El contenido atrae a quien está decidiendo, que es la mayoría.
Autoridad por categoría
Guías y comparativas de una misma familia, enlazadas entre sí, hacen que Google entienda que esa categoría es tuya.
Visitas que no dependen de la campaña
Los anuncios dejan de traer gente el día que dejas de pagarlos. Un contenido bien posicionado sigue trayéndola meses después.
Ritmo de temporada
El contenido se prepara con antelación, así que llegas posicionado a la campaña en vez de publicarlo la semana de las rebajas.
Sin montar un equipo de contenidos
Documentar, redactar y revisar cada guía son horas que acaban saliendo de la gestión de la tienda.
Lleva a la categoría que toca
Cada pieza enlaza a la categoría o al producto del que habla: es lo que convierte una lectura en una compra.
Quien va a estudiar algo lo busca durante semanas antes de matricularse.
Estás en la fase de duda
Salidas, requisitos, duración, si compensa: todo eso se busca antes que el nombre de ningún centro, y ahí se elige.
Autoridad frente a los agregadores
Los portales de cursos copan lo genérico. Se compite donde se puede ganar: en lo específico de lo que enseñas, con piezas enlazadas entre sí.
Alumnos sin pujar por cada clic
La puja por las búsquedas de formación es de las más caras que hay. El contenido posicionado no se cobra por visita.
Publicar todo el año
La matrícula tiene temporada; el posicionamiento no. Lo que se publica en marzo es lo que trae alumnos en septiembre.
Sin quitarle horas a la docencia
Escribir cada semana es lo que funciona, y es lo primero que se cae cuando hay clases que preparar.
Lleva a la página del curso
Cada pieza enlaza al programa del que habla, en vez de dejar al lector buscándolo por el menú.
Tu comprador llega buscando el problema, no el nombre de tu producto.
Se busca el problema, no la marca
Nadie busca tu software por su nombre si no lo conoce. Busca cómo resolver lo que le pasa, y ahí decide con quién hablar.
Autoridad en tu categoría
Varias piezas sobre el mismo asunto, enlazadas, es lo que hace que Google te considere una referencia y no un blog más.
Leads que no cuestan por clic
En SaaS, el clic se paga caro y se acaba con el presupuesto. Lo que escribes hoy sigue captando dentro de un año.
Constancia sin equipo de marketing
Publicar cada semana durante meses es lo que mueve posiciones, y es justo lo que no pasa cuando el blog depende del producto.
Contenido que aguanta a un técnico
Se documenta con fuentes reales antes de escribir. Un texto vacío lo detecta tu comprador en dos párrafos y no vuelve.
Empuja tus páginas de producto
Cada pieza enlaza a la página que convierte, que suele ser la que menos enlaces recibe de toda la web.
Comprar o vender empieza con quince búsquedas sobre gastos, plazos e impuestos.
Antes de la valoración
Gastos de compraventa, plusvalía, hipoteca, qué pide el notario. Quien resuelve esas dudas es a quien se llama después.
Presencia en tu zona
El contenido se escribe con tu ámbito —barrio, ciudad o provincia—, que es donde de verdad se te puede encontrar.
Sin depender del portal
El portal te cobra por cada contacto y deja de traerlos si dejas de pagar. Tu propio contenido no caduca.
Constancia en un mercado que cambia
Tipos, ayudas y normativa se mueven cada trimestre: publicar cada semana es lo que te mantiene como la referencia de la zona.
Sin quitar tiempo a las visitas
Las horas buenas de una inmobiliaria están en la calle, no redactando artículos sobre el modelo 600.
Lleva a captación y valoración
Cada pieza enlaza a la página donde se pide la valoración, que es lo que convierte una lectura en un encargo.
Te contratan quienes primero han leído algo tuyo.
Demuestras antes de vender
Explicar cómo se resuelve un problema convence más que cualquier página de servicios, y es lo que hace que te escriban.
Te buscan por el problema
Tu web ya sale si buscan tu nombre. Faltan las búsquedas de quien tiene el problema que resuelves y todavía no te conoce.
Autoridad en lo que haces
Varias piezas del mismo asunto enlazadas entre sí construyen el criterio que te distingue del que solo tiene una página de contacto.
No se para cuando hay trabajo
Publicar cada semana durante meses es lo que mueve posiciones, y es lo primero que se cae en cuanto entra un encargo.
Recuperas las horas
Documentarse, redactar y revisar una pieza decente son cuatro horas largas. Multiplícalo por las que necesitas al mes.
Refuerza tus servicios
Las piezas nuevas enlazan a tus páginas de servicio y rescatan lo que publicaste hace años y hoy no lee nadie.
Fácil, eficiente y adaptable a cualquier web o ecommerce
Se configura una vez y a partir de ahí el contenido entra solo, con tu formato y en tus categorías.
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01
Conecta tu web
Instalas el plugin, pegas un token y eliges tu sector y tus categorías. Sin darnos ninguna contraseña. Cinco minutos, una sola vez.
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02
Crea y publica
Cada pieza se documenta con fuentes reales y se mide contra las reglas SEO: si no las cumple, se reescribe. Se publica sola en tu web, con tu formato.
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03
Posiciona y crece
Las piezas se enlazan entre sí y ganan posiciones: cada mes sumas sobre lo anterior en vez de empezar de cero. Nada se borra, y lo que publicamos hoy sigue trabajando dentro de un año.
Compatible con lo que ya tienes montado
- WordPress
- Elementor
- WPBakery Page Builder
- WooCommerce
- PrestaShop
- HTML a medida
Publicar mucho es barato.
Publicar lo que posiciona, no
Hay herramientas que te llenan el blog por diez euros al mes. Lo que cuesta es que cada pieza responda a una búsqueda real, esté documentada y pase un control antes de salir. Eso es lo que hacemos.
Se mide antes de publicarse
Cada pieza se revisa contra las reglas que deciden si posiciona. Si no las cumple, se reescribe. Publicar mucho es fácil; esto es lo que cuesta.
No te pedimos las claves
Es tu plugin el que pregunta y publica desde dentro. No guardamos usuarios ni contraseñas, y funciona aunque tu web esté tras un firewall.
El contenido es tuyo
Vive en tu WordPress, no en una plataforma de la que dependas. Si algún día te vas, se queda contigo con su URL y sus posiciones.
Idiomas y redes, incluidos
Cada pieza sale también en los idiomas que vendas y en tus redes, con el texto escrito para cada una. Sin coste aparte.
Se integra con cualquier web
Si tus entradas usan Elementor, WPBakery o Divi, las nuestras se guardan igual. Llegan con portada, categoría y enlaces comprobados.
Pruébalo con tu web
Instalas el plugin, eliges tu sector y te escribimos la primera pieza gratis.
Pedir una demoUna pieza no sale hasta que cumple
No se publica lo que escribe la IA a la primera. Cada pieza se mide, y la que no pasa vuelve a escribirse antes de llegar a tu web.
- Se documenta con fuentes reales y se verifica que existen antes de citarlas. Sin inventarse datos ni sentencias.
- Se mide contra las reglas que deciden si posiciona: la palabra clave en su sitio, encabezados que dicen algo, desarrollo suficiente en cada apartado y respuesta directa a la búsqueda.
- Los enlaces se comprueban uno a uno, y los internos solo apuntan a páginas que existen en tu web. Ni un 404.
- Si algo falla, se reescribe y se vuelve a medir. Hasta tres intentos antes de que nadie la vea.
- Y lo que nos corrijas se queda: se aplica a todo lo que venga después, no solo a esa pieza.
Empieza con una pieza gratis.
La ves publicada en tu web antes de decidir nada. Y si sigues, eliges tú cuánto se publica: los idiomas y la publicación en tus redes van incluidos, sin coste aparte.
Prueba
Júzgalo con una pieza tuya
1 artículo, gratis
Escribimos una pieza para tu web, con tu sector y tus categorías, y la ves publicada antes de decidir nada.
- Investigación de la palabra clave y del hueco que tienes libre
- Redacción y control de calidad SEO completo
- Publicada en tu WordPress, con tu diseño
- Sin tarjeta, sin compromiso y sin permanencia
- Si no te convence, se queda ahí y no hay más
A tu ritmo
Tú eliges cuánto se publica
Con pago anual ahorrarías 132 € al año
2 a la semana
- Todo lo de la prueba, cada semana
- Traducción a los idiomas que vendas, incluida
- Publicación en tus redes, incluida
- Clúster temático: tus piezas se enlazan entre sí
- Tus normas aplicadas a todo lo que se escribe
Boost
Para arrancar de cero con prisa
Volumen a medida
Pensado para webs nuevas que necesitan presencia desde el primer mes: se diseña el plan contigo, con el volumen que haga falta.
- Plan de contenidos diseñado para tu caso
- Análisis de qué páginas y temas te faltan
- Páginas de servicio nuevas, con tu maquetación
- Prioridad en la cola de producción
- Seguimiento directo con el equipo
Preguntas frecuentes
¿Google penaliza el contenido escrito con IA?
No por ser de IA. Google penaliza el contenido que no aporta nada, lo escriba quien lo escriba. Por eso cada pieza se documenta con fuentes reales, responde a una búsqueda concreta y pasa un control de calidad antes de publicarse.
¿Tengo que darte las claves de mi web?
No. El plugin pregunta a Autopress qué hay pendiente y lo publica él desde dentro de tu WordPress. Nosotros nunca entramos en tu web ni guardamos credenciales tuyas.
¿Puedo revisar los artículos antes de que se publiquen?
Sí. Puedes dejar la autopublicación desactivada y que todo espere tu visto bueno en el panel. La mayoría prefiere publicar directo y retirar lo que no encaje, que también se puede.
¿Qué pasa si un artículo no me gusta?
Lo rechazas explicando por qué y se reescribe respetando la estructura, que es lo que posiciona. Además esa corrección se guarda y se aplica a todo lo que venga después.
¿Sirve si mi negocio es local?
Sí, y se trata distinto. En un negocio local la ubicación entra solo en las piezas con intención local; meterla en todas haría que compitieran entre ellas por la misma búsqueda.
¿Cuánto tarda en notarse?
El posicionamiento no es inmediato: entre tres y seis meses para ver tracción sostenida, según lo competido que esté tu sector y de dónde partas. Quien prometa resultados en semanas está vendiendo humo.
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